En algún momento de la vida, a distintas familias les toca atravesar una situación semejante a la de “La lechuga”. Eso cambia el ritmo y la forma de vivir de quien está al cuidado de la persona y de su círculo familiar.
La pieza teatral escrita por el venezolano César Sierra ha sido estrenada con gran éxito en 4 idiomas y en 12 países. En Argentina, es dirigida por Nicolás Scarpino y adaptada por Juan Paya.

“La lechuga” juega con los elementos de comedia para tratar las situaciones “de vida y muerte”. Muestra la “cruda” realidad, pero bien condimentada con risas, emociones y un elenco extraordinario.

El punto de partida es la reunión de los tres hermanos Martínez y dos concuñados en una fecha especial, el cumpleaños del padre que se encuentra postrado hace cuatro años en la cama. Los familiares acuden dispuestos a soportarse, pero sabiendo que terminarán, como otras veces, a las patadas.

Víctor (Pablo Cerri) es el hermano amargado y borracho, casado con Dora (Marina Castillo), quien está embarazada, en espera de su sexto hijo y es una chica humilde de barrio. Vinicio (Nicolás Maiques) es el homosexual excéntrico, cuya frivolidad y divertidos bocados cubren la oscuridad de la situación. Virginia (Sabrina Carballo) es la hermana mayor, la Susanita de la familia, casada con Héctor (Juan Paya), ambos cargan el peso de ser “los más adinerados” de los Martínez.

Como todos los años, el encuentro termina en insultos y agresiones, pero este año es diferente, ya que se le pondrá fin a la “La lechuga”, que es la situación que preocupa a “todos, todas y todes”, como dice el personaje inclusivo de Maiques.

La hermana es la que tiene al padre en su casa, en condición de vegetal, y su marido está cansado de tener que convivir con ese drama. Pero los dos hermanos tienen argumentos para no llevarse a “papá”: el casado porque su familia es muy grande, su situación económica deja que desear y la presencia de un anciano atado a la vida por aparatos puede ser negativo para los niños. En tanto, el gay tampoco quiere porque su estilo de vida es incompatible con el cuidado regular de un enfermo.

Al fin y al cabo, el papel de Carballo es el que más sufre porque tuvo que cambiar su rutina y hasta dejar de compartir momentos con su esposo e hijo, mientras que los demás hermanos “se borraban”, como sucede en varias familias. Su decisión, aunque duela es la más sana, esas últimas escenas dejan en el espectador un nudo en la garganta.

Con un desenlace combinando entre carcajadas y llantos, la comedia de humor negro hace que te preguntes qué harías ante esa situación.

Las actuaciones del elenco son excelentes, los diálogos desopilantes hacen que los cinco se luzcan por igual. Son buenos comediantes y el público ríe a carcajadas, algo necesario en estos tiempos que atraviesa nuestra Argentina.
Me hubiese gustado contar más, pero tienen que ir a verla al Teatro Multiescena Cpm de jueves a domingos.

Las entradas se pueden adquirir a través de Plateanet.com o en boletería.
Crédito fotos: Redes sociales de La lechuga
Ficha técnico artística
AUTOR: César Sierra
ADAPTACIÓN: Juan Paya
STAGE MANAGER: Julieta Rossi
VESTUARIO: Sofia Manfuert
ESCENOGRAFÍA: TAIBO ESCENOGRAFÍAS
DISEÑO DE LUCES: Juan Paya – Nicolás Maiques
ASISTENCIA DE DIRECCIÓN: Flor Morelli
PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Inti Zuñiga
PRODUCCIÓN: MORANT PRODUCCIONES
DIRECCIÓN: Nicolás Scarpino

