La rubia quedó afuera del Súper Bailando este lunes y salió en una polémica tapa de la revista Caras.
Parece que siempre tuvo ganas de llegar al poder, ya que en su época de esplendor Luciana Salazar realizó una producción caracterizada como presidenta de la Argentina para Playboy.

Ahora, Luli tiene un perfil diferente al de su tiempo de femme fatale y reveló que no descarta ser la Primera Dama. Hace tiempo que ella lanza mensajes políticos en su cuenta de Twitter y coquetea con una supuesta relación con un funcionario del sur. Hasta llegaron a acusarla de ser operadora política.

“Siempre me gustó la política. No sé si para tener un cargo porque me parece que uno tiene que estar preparado para eso, pero sí para asesorar a alguien”, explicó la mamá de Matilda a la revista y dijo que sueña con darle un mejor país a su hija.
Salazar también aseguró que analiza abrir su consultora política y que le encantaría tomar un café con Alberto Fernández,el nuevo presidente electo de Argentina.

