La diseñadora de calzado Elisabeth Remes presentó “EPIFANÍA I”, una colección que combina moda, actuación, música y puesta en escena para contar una historia sobre la libertad, la identidad, el deseo y el valor. El desfile abrió Fashion Cariló, en Cariló Village.
Con una propuesta genderless (calzado sin género) que invita a diseñar pensando primero en la persona y no en el género, la creadora redefine los códigos del calzado y pone en valor la belleza del pie, tanto masculino como femenino. La producción estuvo a cargo de Karina Rogala y la Cámara de la Moda de la Costa.
En esta entrevista con Fran Vidal Espectáculos la diseñadora cuenta cómo nació la colección, qué simbolizan sus cinco llaves y cómo evolucionó su estilo tras más de una década en la industria.
¿Cómo viviste la presentación de “EPIFANÍA I” en Fashion Cariló?
EPIFANÍA I fue mucho más que presentar una colección. Fue llevar a escena una historia que venía imaginando y desarrollando y verla cobrar vida en un lugar tan especial como Cariló Village.
Abrir el desfile, con el espacio colmado y una respuesta tan cálida del público, fue emocionante. La propuesta integró diseño, actuación, música y puesta en escena para contar una historia que va más allá de cada diseño.
Además, al mismo tiempo colaboré con Mario Iara en nuestra tercera cápsula conjunta, presentada en Fashion Week Santa Fe.
¿Cómo nació la idea de “Rompiendo los límites de lo establecido” como concepto central de la colección?
Surge de una necesidad y, sobre todo, de la escucha. De escuchar lo que sucede alrededor del diseño, observar necesidades reales y preguntarme por qué determinadas formas de usar el calzado tienen que estar condicionadas por lo establecido.
A partir de ahí apareció una pregunta muy concreta: ¿qué pasa si dejamos de diseñar pensando primero en el género y empezamos a diseñar pensando en la persona?
EPIFANÍA I nace de esa inquietud: cuestionar códigos que parecían inamovibles y llevar el diseño hacia un lugar más libre, donde la estética, la proporción y la actitud puedan ser protagonistas.

La colección se destaca por diseños sin género: ¿qué te llevó a explorar ese camino en tu trabajo como diseñadora?
La propuesta Genderless nace de observar una necesidad que también estaba presente en los hombres.
El taco, culturalmente, está muy asociado a la mujer. Pero el taco también puede modificar la postura, generar otra presencia y aportar altura. Entonces me pregunté: ¿por qué esa posibilidad estética debería estar limitada por el género?
Mi intención no fue trasladar un zapato femenino al hombre, sino desarrollar diseños pensados desde sus proporciones, su estética y su manera de llevarlos.
También quise destacar algo que para mí es fundamental: la belleza y la sensualidad del pie, tanto masculino como femenino. El calzado puede estilizarlo, acompañarlo y convertirlo en protagonista.
¿Qué inspiró el nombre “EPIFANÍA I” y qué deseás transmitir?
EPIFANÍA habla de una revelación. De ese instante en el que descubrís algo que estaba ahí, pero todavía no había sido revelado.
Por eso la llave aparece como un elemento recurrente en toda la colección. Son cinco llaves y cinco conceptos: LIBERTAD, IDENTIDAD, DESEO, VALOR y, finalmente, LA ÚLTIMA LLAVE.
- Tobias Canepa representa la LIBERTAD: ser quien quieras ser.
- Exequiel Vasiloski, la IDENTIDAD: elegir tu propio camino.
- Jana Roller, el DESEO: todo comienza cuando el corazón se atreve a imaginar.
- Daiana Finos, el VALOR: el coraje de dar el primer paso.
- Y yo represento LA ÚLTIMA LLAVE: la que abre la puerta.

Cuando encontramos dentro nuestro la libertad, la identidad, el deseo y el valor, estamos listos para encontrar esa llave que nos permite abrir la puerta y elegir nuestro propio camino.
EPIFANÍA I es la primera parte de una historia que continúa dentro de mi Universo Remes.
¿Cómo fue la realización detrás de esta colección, desde la idea inicial hasta verla desfilar?
Fue un proceso muy intenso. Todo comenzó con una idea, una sensación y una necesidad, que después tuve que transformar en diseños concretos.
Cada pieza fue desarrollada pensando no solamente en su forma, sino también en lo que debía transmitir y en necesidades que nacen de la escucha. Materiales, proporciones, construcción, detalles y terminaciones fueron parte fundamental del proceso.
Los modelos y actores fueron fundamentales porque cada uno aportó su propia personalidad a la pieza que representaba.
También fue muy importante el trabajo de maquillaje y cabello junto a Natalia Giamberardino, especialmente para construir la imagen de esta puesta. Y la idea de vestuario que imaginé tomó forma gracias a Fabricio Encina.
Y hubo una verdadera EPIFANÍA durante el proceso: descubrir en Exequiel Vasiloski una faceta actoral que estaba en él y que todavía no habíamos visto de esa manera. Su presencia sorprendió al público y terminó con una ovación.
Para mí, eso representa perfectamente el espíritu de EPIFANÍA: revelar algo que ya estaba ahí.

¿Qué colores, materiales, texturas o siluetas predominan en “EPIFANÍA I”?
La colección es total white, con diferentes matices dentro del blanco.
Trabajé con cuero genuino, billóne francés, bordados, guipur y diferentes texturas y detalles que permiten que cada diseño tenga su propia personalidad.
Pero hay algo que está por encima de los materiales: para mí era fundamental destacar la belleza del pie, tanto masculino como femenino. Cómo se ve, cómo se mueve, cómo cambia la postura y cómo puede convertirse en una parte esencial de la expresión de quien lo lleva.
La llave aparece como hilo conductor de toda la colección y cada diseño lleva consigo un mensaje.
Después de más de una década en la industria, ¿cómo sentís que evolucionó tu estilo como diseñadora?
Con los años fui construyendo un lenguaje propio. Al principio estaba muy concentrada en el diseño de cada zapato. Hoy siento que cada pieza forma parte de algo mucho más grande: una identidad, una historia y una manera de habitar el calzado.
La incorporación de artistas, actores y otras disciplinas también amplió mi forma de crear. Ya no pienso solamente en cómo se ve un diseño, sino en qué provoca, qué transmite y qué puede generar en quien lo lleva.
EPIFANÍA I representa esa evolución: animarme a cuestionar lo establecido, escuchar nuevas necesidades y llevar el diseño hacia lugares que todavía no habían sido explorados.
Porque, al final, nuestro calzado también habla de nosotros: de quiénes somos, de cómo elegimos mostrarnos y de la manera en que decidimos caminar nuestro propio camino.
Esto es solamente el comienzo de una nueva forma de vivir el calzado.

