Su infancia en Paraná, Entre Ríos estuvo marcada por la imaginación, las aventuras y los sueños. Ese niño que anhelaba ser un artista decidió irse a Buenos Aires cuando cumplió la mayoría de edad para formarse en lo que le gustaba y romper con los mandatos familiares. Su camino no fue fácil y atravesó muchas dificultades en la gran ciudad. Cierto día la vida lo premió logrando actuaciones en destacadas telenovelas, películas y obras de teatro. Luego, fue resignificando su historia personal a través de los textos “El Amateur” y “El Equilibrista”, sus grandes éxitos teatrales que catapultaron su carrera.

Durante su infancia
Hoy a sus 64 años Mauricio Dayub cuenta con numerosos premios recibidos por su unipersonal que presenta desde el año 2018 en cada rincón de Argentina y países limítrofes.

Premio Estrella de Mar de Oro 2020
El actor llega a la capital puntana con “El Equilibrista” de la mano de Diego Sosa Manager Group.

La función será el próximo sábado 27 de julio, a las 21:00 horas, en el Cine Teatro San Luis. Las entradas van desde los 15 mil pesos y se pueden adquirir en: Tuentrada.com
Dayub dialogó con Fran Vidal Espectáculos sobre su propuesta:
Increíble el recorrido de “El Equilibrista” durante todos estos años, ¿Cómo te preparás para cada viaje al interior?
La preparación es semanal, porque sigo en cartel en Buenos Aires al mismo tiempo y también hago “El amateur”. Por lo tanto, mi cuerpo tiene que estar preparado para la exigencia que tienen las dos obras. Me di cuenta de lo que tenía que hacer a medida que hacía las funciones, porque al principio me lesionaba y no entendía por qué. Aprendí qué cosas tenía que tener para esta obra y no solo eran las capacidades aeróbicas, sino cuestiones de estiramiento y el entrenamiento físico que hago durante la semana.
¿Qué significa llevar al teatro tu propia historia donde personificás a tus parientes también?
Durante estos cuatro años que estoy de gira continua por Argentina y otros países, siento una gran ilusión y me incentiva mucho llevar la historia de mis abuelos y de mi madre a cada ciudad y encontrar una resonancia auténtica y personal en cada espectador. Es la estrategia con la que estrené y la verdad es que si a alguien no le llega a gustar le devuelvo la plata de la entrada. Tuve que salir al lobby de todos los teatros para darle presencia a la estrategia y cumplir, porque habíamos hecho el spot de radio y, además, lo levantaban todos los medios. Me quedó el hábito de encontrarme con la gente.

Todos los personajes que hace en el unipersonal
“El Equilibrista” tiene momentos graciosos y emotivos, ¿Qué te dice el público al final?
Me encuentro con personas que se emocionan, me dicen cosas que son extraordinarias y las admiro mucho porque se sienten identificadas o la historia realmente llega al corazón. Todo esto es lo que potencia y energiza a mi cuerpo para poder estar arriba del escenario y hacer esta obra que durante tantos años tuve el deseo hacerla.
Como plantea la sinopsis, es la historia que cualquier persona podría contar sobre su vida durante la infancia, ¿Podés mencionar alguno de los momentos que te atravesó y que forma parte de este texto?
Ha varios y uno es esencial porque es el corazón El Equilibrista. Es una historia que conté muchas veces, pero es un secreto familiar y se trata un viaje que hice hace 15 años a Yugoslavia para filmar una película. Como estaba lloviendo me dieron dos días libres y decidí ir al pueblo donde nació mi abuela y mi madre en Italia. A pesar de que llamé a mi abuela y me dijo que no fuera porque no quedaban familiares decidí ir igual. Empecé a preguntar por el apellido de mis abuelos, hasta que en un lugar me dijeron que conocían a esa familia, entonces los llamaron por teléfono y enseguida me vinieron a buscar. Para mi sorpresa fueron a buscar a la misa a la hermana de mi abuela para avisarle que estaba yo. La señora entró muy emocionada y me dio un fuerte abrazo. Mi abuela hacía 55 años que se había venido a la Argentina con mi mamá pequeña. Yo no sabía que nunca más escribió una carta y que no sabían nada de ella. En ese momento sentí la emoción y me pregunté por qué mi abuela no buscó más a mi abuelo y al resto de sus familiares. Esa historia es parte de lo que comparto con la obra y que identifica a tantas personas, ya que muchos argentinos venimos de abuelos inmigrantes de distintos países y creo que han atravesado historias similares.
¿Cómo vivís esta etapa de tu carrera?
Es una realidad preciosa porque toda la vida quise que me pase algo así y me está ocurriendo en las mejores condiciones, siendo actor, representándome a mí mismo, tanto arriba como debajo de la vida. Lo disfruto al máximo.

Foto: EPU
No te agrada mucho la palabra éxito, pero ¿Qué significa la repercusión que tuvo y tiene el unipersonal y el reconocimiento del público?
No es que no me gusta, sino que es una palabra que confunde mucho. Para mí, tener éxito es hacer lo que a uno le gusta, más allá del resultado. Es intentar lo que uno desea, lo que intuye y lo que supone, de ponerse a prueba y advertir de cuánto es capaz. La repercusión que tiene mi espectáculo la vivo como algo que va más allá de un éxito, porque es más un logro personal. La actualidad nos lleva a tener sueños posibles, como comprarnos determinada cosa o viajar a un lugar, pero son sueños que cuando se nos cumplen nos duran muy poquito, no nos llevan a ningún lado. En cambio, esto que estoy viviendo es como si fuera éxito, como si fuera un sueño imposible. Tengo el recuerdo de estar en el garaje de la casa de mi infancia soñando e imaginando que podía contar historias y que otros pudieran interesarse por lo que hacía, sin saber cómo podía ir de escalón por escalón a desarrollarme en ese oficio, porque nada de lo que había en la cuadra me llevaba a esta profesión.
Estás haciendo lo que siempre quisiste y no podés compartirlo con los seres queridos que no están en tu vida, ¿Sentís alguna conexión con ellos y que están felices por vos?
Existe algo de la energía que también se puede compartir. Tengo dos o tres momentos en la obra y un final donde siento que la gente no aplaude al actor, sino a cada uno de los personajes que pasaron por el escenario. Si bien es un unipersonal, van a encontrar varios personajes inspirados en personas de la vida que yo conocí. Por eso, tengo la sensación de compartir todas las noches ese aplauso con mi familia. En el saludo final muchas veces la gente se pone de pie, se le caen las lágrimas, me estira los brazos y siento que se lo está enviando a mis abuelos, a mis padres y a mis tíos. Tengo algunos tíos que todavía viven y han venido al espectáculo. Y en cuanto a mis hermanos fueron los primeros a los que les consulté si esta obra podía funcionar y también para que me dieran el permiso de contar algo tan íntimo de la familia. Todos estuvieron de acuerdo, así que soy como un representante que escogió una parte de nuestra historia para compartir algo hermoso con los demás y realmente “El Equilibrista” es un metafórico homenaje familiar.

El actor junto a sus hermanos y su hermana
Leí que tu abuelo te decía que el mundo es de las personas que se animan a perder el equilibrio, ¿Cuándo sentiste que perdiste el equilibrio?
Exactamente él decía así. Siempre recuerdo un momento fundamental donde perdí el equilibrio, que fue el que me trajo hasta acá. Fue el que me hizo decidir seguir mi vocación y no con el mandato familiar, abandonar los condicionamientos sociales y decidirme en soledad. A no tener nada, pero estar en el camino que yo quería. Eso me pasó cuando 19 años y estudiaba una carrera universitaria que no me gustaba, pero era lo que había que estudiar porque la familia había elegido para mí. Tuve la suerte de tener una voluntad fuerte como para decidir dejar eso que era seguro y arrojarme a la inseguridad, dejar mi pueblo, mis amigos y mi familia en una ciudad donde nadie iba a guiarme para ir detrás de ese deseo que tenía. Esa es la vez que perdí el equilibrio, la que más recuerdo. Otra puede ser la primera vez que me animé a producir, a invertir el dinero que había ganado como actor para hacer mi primera obra, porque ya había escrito el texto y nadie apostaba a la propuesta. Fui perseverante y está a la vista que pude lograr lo que quería.

Ph: Cristian Gastón Taylor
El público puntano te espera en un lugar maravilloso como lo es el Cine Teatro San Luis que cuenta con unas características únicas…
Iré por primera vez a la provincia, vi fotos del teatro y es muy lindo. Espero que el público esté enterado de la función porque es muy importante difundir la cultura del teatro. Ojalá que puedan ir y confíen en que “El Equilibrista” va a ser un espectáculo que les va a llegar al corazón.

