Llevó la risa a miles de hogares y se convirtió en un icono televisivo de la moda gracias a su colorido vestuario y sus voluminosos peinados. Fran Drescher es sinónimo de los 90, y a sus 63 años, la actriz y activista que se hizo famosa interpretando a la inolvidable Fran Fine en La niñera sigue con la misma sonrisa.
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Sin embargo, detrás de su optimismo y su energía se esconde un pasado muy traumático: una violación y un cáncer, experiencias de supervivencia que le han proporcionado una máxima en la vida: convertir lo negativo en positivo. Esta es la historia de la niñera más famosa de la tele, una mujer que es todo un ejemplo de superación y ha dedicado su vida a hacer reír y ayudar a los demás.
La actriz, comediante, guionista, productora, directora y activista nació en Queens, Nueva York el 30 de septiembre de 1957. Su adolescencia está marcada por los concursos de belleza y la estética. Después de ganar el título de Miss New York Teenager, estudiar cosmética y peluquería y abrir su propio salón de belleza, Drescher se mudó junto al que pronto sería su marido, el productor Peter Marc Jacobson, a Los Ángeles a mediados de los 70 para perseguir su sueño de ser actriz.

Fran Drescher and husband Peter Marc Jacobson (Photo by Ron Galella/Ron Galella Collection via Getty Images)
Allí consiguió su primer papel en el cine, un pequeño personaje secundario en el fenómeno de 1977 Fiebre de sábado por la noche, protagonizada por John Travolta, lo que le abrió las puertas de Hollywood. En la década de los 80, Drescher se dedicó a ganar experiencia desempeñando numerosos papeles secundarios en películas y series de televisión (American Hot Wax, Fama, This Is Spinal Tap, ¿Quién es el jefe?, Juzgado de guardia), hasta que en 1993 encontró la fama como protagonista gracias a La niñera, una de las comedias de situación más populares de los 90.
La niñera catapultó a Drescher a la fama, pero pocos podían sospechar que detrás de esa contagiosa personalidad y actitud positiva se ocultaba una historia muy oscura de la que no todo el mundo consigue salir. En enero de 1985, dos ladrones armados entraron en la casa de Drescher y Jacobson. Mientras uno saqueaba su hogar, Drescher y una amiga suya que se encontraba en la residencia con el matrimonio fueron violadas a punta de pistola. Jacobson fue atado, golpeado y obligado a presenciar la violación. No fue hasta 2002, varios años después de que La niñera finalizase su emisión, cuando la actriz decidió contar este horrible suceso del que tardó un tiempo en recuperarse, pero que finalmente decidió utilizar para “convertir lo negativo en positivo” (CNN).

El hombre que la asaltó sexualmente resultó ser un violador en serie que fue capturado y obtuvo una sentencia de doble cadena perpetua, mientras que el otro asaltante era su hermano y fue condenado a menos tiempo de cárcel. Como es lógico, el matrimonio tardó en superar aquel brutal episodio de sus vidas, pero finalmente salieron a flote y unos años después triunfaron gracias a La niñera, donde trabajaron codo con codo ya que junto a marido crearon y produjeron la serie . Sin embargo, la pareja se divorció después de 21 años de matrimonio en 1999, el mismo año que terminó la serie. Más adelante, Jacobson habló de su homosexualidad. Drescher asegura que ocultar su sexualidad le hizo irritable y controlador, lo que le llevó a dejar La niñera en lo más alto de su popularidad. Pero la actriz no le guarda rencor, sino que se lo toma con humor y afirma que ahora son mejores amigos: “Oficialmente, ahora es mi exmarido gay” (Fox News).
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El final de La niñera no solo coincidió con el de su matrimonio, sino que además también dio paso al otro evento que marcaría su vida desde entonces. Después de dos años experimentando síntomas y tras una serie de diagnósticos erróneos por parte de ocho doctores, Drescher descubrió que tenía cáncer de útero en junio de 2000. Sin más tiempo que perder, fue inmediatamente ingresada para tratar la enfermedad con una histerectomía radical (cirugía para extirpar el útero). La actriz se recuperó sin tratamiento postoperatorio y desde entonces ha estado libre de cáncer.
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Drescher dejó a Fran Fine atrás, pero ni su divorcio ni el cáncer le impidieron seguir adelante. La actriz siguió actuando en series y films, volviendo en 2005 como protagonista de otra sitcom, Living with Fran, que tristemente duró solo dos temporadas. Desde entonces, se ha dejado ver en series como Entourage o Broad City y ha protagonizado y producido Happily Divorced, otra comedia de situación creada junto a su exmarido basándose en su propia experiencia casados -trata sobre un matrimonio que aprende a seguir con sus vidas cuando el marido desvela que es gay-, pero esta tampoco consiguió despegar en audiencias.

En los últimos años, Drescher no se ha prodigado demasiado por la pantalla. Y es que ha estado completamente abocada a su trabajo como activista, como se puede ver en sus redes sociales. En 2002 publicó su segundo libro, titulado Cancer Schmancer, en el que relata sus experiencias como enferma y superviviente de cáncer. Esto la llevó a crear su organización sin ánimo de lucro que lleva el mismo nombre, a través de la cual se dedica a concienciar sobre el cáncer, abogar por una relación más estrecha con los doctores y luchar por el diagnóstico temprano de la enfermedad. Su objetivo es que la tasa de mortalidad de las mujeres descienda gracias a la detección anticipada del cáncer.
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Y por si eso fuera poco, Drescher también es conocida por ser una aliada de la comunidad LGBTQ, a la que también ha dedicado gran parte de sus esfuerzos activistas y humanitarios. Ha recaudado fondos para organizaciones benéficas en apoyo al colectivo y en 2012 obtuvo la licencia para oficiar bodas legalmente, que utilizó para casar a parejas LGBTQ. Su intención era la de usar la fama que obtuvo gracias a La niñera para concienciar sobre el matrimonio igualitario en busca de su legalización en todos los estados de Norteamérica, lo cual se consiguió por fin en 2015. En sus palabras, “El amor transciende la etnia, el género, las barreras políticas y la religión. Cualquiera que convierta el amor consentido entre dos adultos en algo negativo no entiende el significado de la palabra” (NY Times).

