Gustavo Pardo nació y creció en Villa Dolores, Córdoba. A los 26 años, comenzó a trabajar como modelo en Buenos Aires y posteriormente llevó su carrera al ámbito internacional a través de campañas publicitarias y desfiles.

Su historia refleja el camino de muchos modelos que buscan expandir sus horizontes y consolidarse en la industria global de la moda.
En Argentina Pardo compartió trabajos con modelos de renombre como Julieta Prandi y Sofía Zámolo, como así también fue la cara de numerosas marcas. Actualmente vive en China con su esposa, la también modelo Iana Krayter, y su pequeño hijo.

En comunicación con Fran Vidal Espectáculos, el modelo repasó su carrera:
¿Cómo fueron tus inicios en el mundo de la moda?
Comencé a trabajar en Capital Federal con mucho entusiasmo porque me divertía. Antes había hecho algunas fotos con un amigo y las envié al concurso de Cosmopolitan que se transmitía por la televisión, pero más que nada fue por atrevimiento (risas). A los pocos días me llamaron para decirme que había quedado seleccionado entre muchos chicos de Argentina.

¿Hacías otro trabajo en ese momento?
Primero me fui a trabajar en una empresa de comercio exterior. En cuanto al modelaje se dio porque en el piso de arriba del departamento donde vivía funcionaba una agencia de modelos. Un día me crucé con la dueña y me invitó a hacer una sesión de fotos.

¿Con quiénes compartiste desfiles?
Tuve la oportunidad de trabajar en foros con Sofía Zamolo, Julieta Prandi, Silvina Luna, Carolina Peleritti, entre otras. Hice muy pocos desfiles, pero participé en varios de los que organizaba el peluquero Fabio Cuggini. Tuve la posibilidad de compartir trabajo con con todas las modelos que estaban en esa época como Valeria Mazza, Pampita, quien recién comenzaba su carrera, Karina Jelinek, Claudia Albertario y varones como Iván de Pineda y Hernán Drago.

¿Cómo se te abrieron las puertas como modelo internacional?
Después de hacer las fotos y terminar en el calendario de Cosmopolitan representando a Argentina en Acapulco, México, surgieron propuestas de varias agencias de modelos que querían representarme, y una de ellas me ofreció viajar a India o China, y elegí China. Luego, surgió la oportunidad de ir a México, Ciudad del Cabo en Sudáfrica, y después me fui a Chile, para finalmente regresar a China, que es el lugar donde me sentía cómodo y donde también podía y puedo hacer comercio exterior.

¿Hace cuánto tiempo residís en China?
Desde la primera vez que vine hasta hoy, ya pasaron casi 17 años viajando por todos lados, pero con base en Asia.

De vez en cuando volvés a Villa Dolores, ¿Qué significa tu ciudad para vos?, ¿Qué extrañas de Argentina?
Trato de viajar una o dos veces al año a Villa Dolores. La verdad es que tengo la posibilidad de que mis hermanos también vengan a visitarme. Si me preguntas qué extraño de Argentina, y si te digo que mucho, te mentiría, porque la verdad es que cada vez viajo menos, ya que veo que la gente, no se da cuenta de muchas cosas. Cuando uno que vive afuera les dice que están equivocados en muchas cosas, solo dicen: “vos, porque estás afuera, te crees que lo sabés todo”, y no saben que desde afuera no se ve lo que se percibe desde adentro.
Ahora veo que Argentina está mejorando, pero todos enfrentan muchas trabas. Hace falta tiempo para recuperarse y hay que apoyar, sin ser tan dependientes de los gobiernos anteriores.
Cuando regreso a Villa Dolores, parece que pasa el tiempo y todo sigue igual. No hay cambios y no hay mejoras. Me gustaría que la ciudad crezca, que la gente esté más feliz y conforme. Espero y confío en que algún día tengamos lo que nos merecemos como país también.


